EL ENTRENAMIENTO EN PERSONAS MAYORES
- Joan Rey Martínez @Johuii
- 4 nov 2015
- 3 Min. de lectura
En los últimos años desde la primera publicación de la ACSM (American College of Sports Medicine) sobre el ejercicio y la actividad física en personas mayores, han ido surgiendo nuevos conocimientos sobre los beneficios del ejercicio regular y la actividad física en esta población (Chodzko-Zajko et al. 2009).
Además, existen nuevas evidencias sobre la prescripción del ejercicio y actividad física para personas mayores que presenten enfermedades crónicas y discapacidades. Por tanto, aunque ninguna cantidad de actividad física puede detener el proceso de envejecimiento biológico, existen evidencias de que el ejercicio físico regular puede minimizar los efectos de un estilo de vida sedentario pasando a tener un estilo de vida activo y saludable al reducir las enfermedades y mejorar la esperanza de vida (Chodzko-Zajko et al. 2009)
Por otro lado, encontramos que existen un porcentaje bajo en esta población que practique actividad física con regularidad para alcanzar los mínimos establecidos por la ACSM, que acompañan a mejorar en la salud. De tal forma, que uno de los principales retos de los profesionales de la actividad física y el deporte consiste en aumentar la práctica de actividad física y la participación entre las personas de la tercera edad (Taylor, 2014).
Por último, se debe recalcar que existen recientes evidencias a partir de estudios de alta calidad que apoyan fuertemente las relaciones positivas entre el aumento de los niveles de actividad física y la participación en el ejercicio con la mejora de la salud en las personas mayores (Taylor, 2014).
RECOMENDACIONES GENERALES DE ACTIVIDAD FÍSICA
La OMS (Organización Mundial de la Salud) establece una serie de recomendaciones para la práctica de actividad física en las personas mayores, las cuales son muy semejantes a las que presenta la ACSM. La principal idea que transmiten es la realización de un mínimo de 150 minutos de actividad física a intensidad moderada a la semana para la mejora de la salud en esta población (Taylor, 2014).
A continuación, mostramos un resumen de las principales recomendaciones de la OMS para la práctica de ejercicio física para las personas mayores de 65 años:
Se recomiendan al menos 150 minutos de ejercicio aeróbico a intensidad moderada o 75 minutos de ejercicio aeróbico a intensidad vigorosa a la semana, o una combinación de ambas.
El ejercicio aeróbico se debe realizar en episodios de al menos 10 minutos de duración (9).
Para obtener mayores beneficios para la salud, se deberían realizar hasta 300 minutos de ejercicio de intensidad moderada o 150 minutos de ejercicio aeróbico a intensidad vigorosa a la semana, o una combinación equivalente
Las personas con movilidad reducida deberían realizar ejercicios de equilibrio para evitar caídas al menos 3 veces por semana.
Las actividades de fortalecimiento muscular deberían realizarse al menos 2 veces por semana.
Si las personas mayores no son capaces de realizar las cantidades mínimas de actividad física recomendadas debido a su estado de salud, deberían ser al menos físicamente activos.
En 2007, la ACSM y la AHA, publicaron una serie de recomendaciones generales de actividad física para las personas mayores. Teniendo en cuenta que estas recomendaciones son las mínimas recomendadas, por lo que para obtener los beneficios adicionales se deberían realizar ejercicio a una mayor intensidad, frecuencia y duración.

BIBLIOGRAFÍA
- Chodzko-Zajko, W., Proctor, D., Fiatarone Singh, M., Minson, C., Nigg, C., Salem, G. y Skinner, J. (2009). American College of Sports Medicine position stand. Exercise and physical activity for older adults. Med Sci Sports, 41,1510–1530
- Taylor, D. (2014). Physical activity is medicine for older adults. PostgradMed J, 90 (1059), 26-32
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